martes, 17 de abril de 2012

Capítulo seis

El Destino


¿Qué harías si te enteras que la verdad no tienes control de tu propia vida, que tu estás hecho para la satisfacción de alguien más, que solo eres un utensilio en la vida de alguien, que tu vida y la de todos la controla alguien que ni siquiera conoces, que eres considerado un juguete?
Justo esa fue la sensación que le entró a Kaya cuando sus pies tocaron bruscamente el suelo, soltó un quejido de dolor y se sorprendió al ver que no se había roto nada en la larga caída. Estaba completamente intacta y limpia. Pero eso no fue lo que le causó la horrible sensación, sino lo que vio. Era un escrito grabado en el piso de la esfera de cristal en la que había caído, Kaya estaba segura de que era un sueño, pero últimamente todo en su vida parecía un sueño, o más bien, una pesadilla. El texto estaba escrito en un idioma antiguo, se notaba que no se había hecho con mucho cuidado, se notaba que lo había hecho alguien que necesitaba dejar un aviso... ¿o más bien una advertencia?
Kaya no entendía algunas de las palabras en ese extraño idioma antiguo, pero entendió algo que le dejó la sangre helada:
Cuidado, no te dejes manipular, que El Destino, por él, no te dejes engañar. 

En un principio Kaya tuvo que releer para entender mejor y con problemas logró decifrar ese corto texto, aunque el Escrito fuera inmenso. Kaya, no sabía que hacer, era algo muy extraño, pero a la vez era de esas cosas que sentía que emitía un aura importante, aunque Kaya no estuviera segura de que hubiera aura importante. 
Con un suspiro dio otro paso en su pie que apenas comenzó a mostrar dolor, se trató de apoyar en él esperando que en un momento el dolor se desvaneciera el dolor, pero fue un gran error, solo logró caer encima de el escrito con dolor. En su brazo sintió una extraña sensación y con esas letras antiguas se le quedó algo marcado en el brazo por el impulso de la caída. 
Frunció el ceño y se quejó por lo bajo, volteó a ver su pie un poco preocupada, el dolor seguía aumentando.
Se trató de parar, pero no podía, simplemente era como si alguien no le dejara pararse, como si alguien la presionara contra el piso y apretara su pie para que no se parara.
Tragó saliva con preocupación y se dejó caer por completo, normalmente, cuando se te marcaba algo en el brazo porque lo apoyas en un lugar y luego lo quitas, sale una marca, después de un tiempo se te quita dicha marca y regresa tu piel a su estado normal, pues en el caso de una marca hecha con magia no se quita tan fácil la marca, y ese era el caso del brazo de Kaya, su marca estaba hecha con magia y ella lo sabía.
Lo sabía, sabía que si dejaba que alguna de sus amigas viera la marca la iba a reconocer y pensaría que Kaya se había vuelto loca o algo por el estilo. Suspiró y sacó de su saco para viajar un viejo vendaje que cargaba siempre consigo, por si acaso. Se lo enrolló en el brazo, haría a sus amigas pensar que era una simple cuestión de que se cayó encima de su brazo. Sonrió. Estaba segura de que iba a funcionar. Ahora se tenía que encargar de su pie, el dolor ya no aumentaba, eso era bueno, pero se estaba comenzando a entumecer, en pocas palabras, Kaya lo dejaba de sentir poco a poco. 
Sacó un frasco con tónico curador de su saco, se sacó el zapato y se aplicó el tónico, el tónico realmente no le quitaba el dolor, solo lo dormía por un tiempo para que dejara de doler, eso le ayudaba, le daba tiempo para pensar.
Con una sensación de comodidad cerró los ojos y se durmió.

De pronto calló la solución a todos los problemas de Kaya del cielo, literalmente. 
Julie caía lentamente por donde Kaya había caído en primer lugar, al parecer ella si sabía como caer de una especie de túnel de trescientos metros, pero era obvio que con el estilo que lo hacía, iba a caer parada ligeramente y sin ningún problema, y eso es exactamente lo que pasó.
Al ver a Kaya ahí sentada en el suelo medio dormida y hablando en sus sueños, giró la cabeza un poco confundida, hmmm ¿qué hacía Kaya ahí tirada? 
-¡Kaya!
Kaya se despertó sobresaltada y asustada, lo único que salió de sus boca fue:
-¡Agh!-
Julie sonrió tranquilamente y habló:
-¿Sabes donde están Eol, Maya y Sarah?-
-Emmm, no, esperaba que me lo dijeras tú.-
Julie se encogió de hombros y sin fijarse tomó a Kaya del vendaje recién escondido por sus ropas, de pronto, la dejó caer.
Kaya sintió la inconfundible y horrible sensación de dolor recorrer su espalda.
-¿¡Qué fue eso!? ¿¡Por qué lo hiciste!?- chilló Kaya con dolor
-¡¡Quemas!! ¡¡¡Tu brazo quema!!!- se quejó la rubia
Kaya se puso pálida, sabía lo que era lo que le quemaba a Julie, y pensar en eso la preocupaba, mucho.
Julie la jaló del otro brazo y jaló de la capa de Kaya, dejando el vendaje a su vista, Julie frunció el ceño y preguntó:
-¿Qué tipo de vendaje es éste?-
-El normal.-
-Humph, si hubiera sido el normal no me hubiera quemado, a menos que....-
Lo que Kaya más temía pasó, Julie jaló de la venda, el pedazo de tela calló al piso y dejó la marca que el escrito había hecho visible para la semi-demonia.
Julie, a diferencia de Kaya, sabía leer ese idioma antiguo, lo cual la asustó, en voz alta leyó las palabras exactas: 
-Cuidado, el Destino te manipula, juega contigo, te detesta y por eso te da eternidad, por él no te dejes engañar.-
Incrédula volteó a ver a Kaya, Kaya, asustada se encogió de hombros y solo alcanzó a decir:
-Caí sobre un grabado antiguo y sobre las palabras que acabas de leer, probablemente fue hecho con magia, porque no se quiere quitar.-
-Hummmm, te creo.-
Kaya la volteó a ver con incredulidad y balbuceó:
-¿M-me c-crees?-
Julie puso los ojos en blanco y dijo:
-Si, ahora, necesito hablar con Maya.-
Kaya asintió y como si hubiera sido una petición Maya calló del cielo, divertida. 
-Maya, tienes que ver esto.- alcanzó a decir Julie mientras le enseñaba las marcas.
Maya empalideció, parecía que cada vez que lo leía se le bajaba el color a su piel, cada vez se ponía más pálida.
-El Destino... ha regresado......- alcanzó a decir antes de desmayarse

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¡Otro capítulo corto!

jueves, 8 de marzo de 2012

Capítulo cinco

El Pozo


Lucy vio como Lise salía de la escuela disparada con su bicicleta, Lucy negó suavemente con la cabeza, suspiró y se fue tranquilamente a su casa.
Lise había llegado antes que Maya al parque, pero eso no le importaba mucho, iba a tener más tiempo para pensar.
Poco después llegó Maya y le indicó con la mano que le siguiera. Maya se montó en su bici y se dirigió a donde Lise nunca había ido. Poco después Lise reconoció que era la casa de la abuela de Maya, la cual la había abandonado hace muchos años.
-¿Qué hacemos aquí?- preguntó Lise un poco asustada.
Maya no respondió y entró a la vieja casa. Lise siguió a Maya algo extrañada, luego Maya susurró:
-No te muevas.-
Lise hizo lo que Maya le indicó y se esperó parada donde estaba, un momento después Maya se fue. Lise suspiró y espero a Maya, poco después regresó con un morral colgando de su hombro.
-No más preguntas, solo sígueme.- habló Maya.
Lise asintió y siguió a Maya, se volvieron a montar en sus bicicletas, Lise siguió cada lugar por donde Maya la llevaba, al atardecer llegaron a su destino.
Era un bosque, un pequeño y obscuro bosque. Maya sonrío de lado y se adentró en el, Lise la siguió un poco asustada. Maya al parecer, sabía a donde iba y que iba a hacer, Lise estaba segura de que Maya podría cerrar los ojos y aún guiarse por sus instintos al camino correcto.
Después de caminar un poco llegaron a un pozo, era un pozo común y corriente, ahí parado en medio del bosque, Maya sonrío de lado y se inclinó ante él.
-Ven Lise, ven.- habló con voz misteriosa.
Lise asintió con la cabeza y se acercó a Maya un poco nerviosa, Maya sacó de su morral un frasco similar a un frasco de mermelada, solo que estaba lleno de un polvo gris. La chica sonrío de lado y sacó un poco de polvo del frasco y luego se lo echó a la cara de Lise.
En ese momento Lise sintió como perdía balance de su cuerpo y de su mente, sentía una sensación familiar, luego cayó al piso, desmayada. Maya sonrió de lado y echó algo al pozo.
Después de un momento Lise se despertó, estaba en el mismo lugar donde había caído y Maya estaba enfrente de ella.
-¿Por qué hiciste eso?- preguntó Lise muy enojada.
Maya solo sonrió y señaló el pozo con la mano para luego decir:
-Mete ahí tu mano, por favor.-
Lise asintió con la cabeza y se sobó la nuca, la cual todavía le dolía del golpe que se había dado en ella al caer. Antes de meter la mano en el pozo lo revisó con la mirada, ya que no confiaba totalmente en Maya. Después de revisar el pozo, decidió meter la mano, ¿qué era lo peor que podría pasar? Lo único que había visto habían sido unas piedras redondas. 
De pronto sintió el tacto de una piedra, sonrió de lado y trató de jalarla, pero no le dejaba, simplemente no le dejaba sacarla.
En ese instante Maya se paró y se acercó a Lise, se asomó al pozo y habló:
-No te deja tomarla, ya que sabe que ella no es para ti. Sigue intentando-
Lise miró a Maya un poco confundida y buscó otra piedra con la mano. Pronto, su mano sintió otra piedra, Lise trató de tirar de ella, pero no la dejó, un momento después, Lise notó algo, el pozo no era profundo. 
Buscó con el tacto por mucho tiempo la piedra adecuada, pero ninguna cedió, siguió intentando y encontró una piedra que se sentía diferente a las demás, la aferró con las dos manos para tirar de ella, pero la piedra tiró de Lise.
Lise cayó por el pozo, Lise caía y caía, no sabía a donde iba y lo único que sabía es que se sentía extraña. 


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Lise cayó con Maya en un bosque, pero no le dolió, no sintió nada, no le dolía, de pronto sintió como unos recuerdos que no eran suyos se despertaban en su mente y su parte "normal" se escondía en un rincón y su parte "Kaya" revivía. Se paró del suelo y volteó a ver a Maya, la cual se sobaba la espalda y portaba en sus cara una mueca de dolor.
Maya se paró y parpadeó varias veces, generalmente no caía en esa parte de Idêrtath, generalmente caía en su casa o en alguna parte de Tarbên, pero no en el Bosque de Lîladem, mínimo estaba cerca de Tarbên.
-¿Dónde estamos?- preguntó Lise con poca confianza.
-En otro mundo, para ser más especifica, en el Bosque de Lîladem.- respondió
Lise frunció el ceño y se preguntó como ese nombre se le hacía tan familiar y por qué sentía una mirada clavada en su espalda.
Lise se volteó y vio unos ojos grises salir de la obscuridad. Una chica de la edad de Lise se acercó a ella y le dijo:
-Kaya ¿por qué te siento tan diferente?-
Kaya ese nombre retumbó en los oídos de Lise una y otra vez hasta que una voz en el interior de Lise le pidió pasar al frente y controlarla.
Los ojos de Lise se tiñeron de verde, la chica de mirada gris sonrió de lado y murmuró:
-Así está mejor.-
Maya asintió con la cabeza mientras miraba como Lise se acababa de transformar en Kaya.
-Griseth.- fue lo único que dijo Kaya 
Griseth se acomodó la capa que llevaba puesta y le hizo una seña a Kaya para que la siguiera.
Kaya sabía exactamente a donde Griseth la iba a llevar y no podía evitar sonreír al pensar a donde iba a ir.
Llegaron y vieron un árbol de tronco hueco, Maya ya se había regresado a Tarbên, pero ellas iban a un lugar no tan lejos de Tarbên. Se deslizaron por el tronco y cayeron a un túnel, por ahí caminaron y luego subieron por otro tronco y llegaron a un árbol gigante ahí habían dos chicos de edad parecida esperando a Griseth, no de ello era su mellizo, Ion, el otro, el mejor amigo de Ion, Lerden.
Lerden saludó alegremente a las dos chicas mientras Ion veía a Griseth un poco enojado:
-Mamá me regañó por que no llegabas.-
Griseth sonrió y solo dijo:
-Kaya ya tiene que regresar.-
Kaya no entendió a lo que se refería, pero en ese mismo momento Ion dijo:
-Yo la llevo, mamá se va a enojar si no vas con ella.-
Griseth asintió con la cabeza y dejó su negra cabellera volar.
Ion era muy parecido a Griseth, su cara era larga y su nariz era corta y recta, los dos eran altos y de complexión delgada y los dos tenían tez pálida, en lo que se diferenciaban era el cabello y los ojos. 
El cabello de de Griseth era negro y lacio, mientras el de Ion era castaño y chino, los ojos de Griseth eran grandes y grises y los de Ion eran, al igual que los de Griseth, grandes, más no eran grises, sino verde pálido. Lerden era el que llamaba más la atención, su cabello era rojo fuego y sus ojos eran grandes y negros, su cara estaba tapizada de pecas y su nariz era un poco larga. 
Ion y Kaya caminaron de regreso a donde Griseth la había encontrado con Maya, ahí ya estaba Maya con una piedra grande y de color verde manzana con brillos lilas.
Maya le dio la piedra a Kaya y de pronto desaparecieron.

✧✦✧

El pozo escupió a Lise y a Maya de manera un poco brusca, las dos se pararon y se sobaron la nuca de pronto Lise gritó:
-¿QUÉ FUE ESO?-
Maya la miró de manera un poco culpable pero risueña, luego se inclinó al pozo y sacó una piedra verde manzana con destellos lilas.
Lise supo de inmediato que no necesitaría más explicaciones, sabía que Maya no le contestaría, porque al igual que Lise, sabía lo que acababa de pasar, habían entrado a Idêrtath.
Lise sonrió, eso se había sentido muy bien y aparte de todo, prefería su parte como Kaya, que su parte como Lise, prefería ese mundo que en el que vivía.
Maya sabía lo que Lise sentía, la comprendía y gracias a eso, también le tenía algo de ¿lástima? si, lástima, ya que nunca volvería a ese lugar en forma física, o mínimo eso era lo que ella pensaba, pero iba a poder entrar en alma.
Lise de alguna manera lo comprendía y en ese instante había decidido dejar su parte como Lise para atrás y meter a su vida diaria a Kaya, introducirla a su mundo.
Maya, Sarah y Julie ya habían hecho eso, pero Lise no, lo iba a hacer, no iba a dejar que nadie la detuviera, ella iba a cambiar. 
Maya sonrió y le dijo a Lise:
-Creo que tu ya sabes el camino de regreso.-
Lise asintió y se fue caminando hasta llegar al lindero, donde estaba su bicicleta esperándola, se montó en ella y regresó a su casa pensando en todo lo que había pasado ese día, se tranquilizó al llegar, saludó a su madre y a su hermano, Frederick y se fue directamente a su cuarto. 
Se acostó en su cama y se quedó pensando lo que acababa de pasar ese día, no podía creerlo, pero había sido tan vívido que se le hacía imposible no creerlo.
Suspiró, tomó el estuche de su flauta y comenzó a tocar un poco, la música la tranquilizaba mucho. 
De pronto comenzó a tocar una melodía que ella no conocía, que solo le salía directamente, como si y supiera la canción desde hace mucho, pero le estaba saliendo automático. Retiró sus labios de la boquilla y comenzó de nuevo a tocar esa canción, le seguía saliendo automáticamente.
Subió la mirada y vio que su madre estaba parada en el marco de la puerta, saludó a Lise y luego se fue rumbo a la cocina.
Lise se encogió de hombros, en ese momento sabía que hacer, conocía el lugar apto para pensar en esa situación.
Salió de su cuarto, subió las escaleras y entró al baño, en ese baño había una gran ventana de vidrio blanco, no se podía ver ni hacia afuera, ni hacia adentro. Abrió la ventana y se subió al pretil de la ventana y salió al techo, desde la ventana se podía llegar al techo del piso inferior. Subió unas escalerillas que llevaban al punto más alto, se sentó junto a un librero viejo y vacío, sentía que ese era el único lugar donde en ese momento podría pensar.
Después de una hora de quedarse hundida en sus pensamientos su madre la llamó a la cena. 
Lise bajó completamente, llegó a la cocina y se sentó en la mesa, los cuatro miembros de la familia estaban presentes, eso alegraba a Lise. Después de cenar, se fue a su cuarto donde la esperaba Minusch dormida en su cama, Lise sonrió y se puso su pijama. Se acostó en su cama, leyó un poco de un libro que tenía pendiente y luego se durmió.

sábado, 3 de marzo de 2012

Capítulo cuatro


Un camino largo

Kaya jugueteó con su báculo nuevo por un momento y luego salió de la cabaña en busca de su hermano.
Eol estaba sentado viendo el suelo cuando Kaya lo encontró y lo vio extrañada, luego preguntó:
-Eol, Maya dice que ella viene con nosotros a Tarbên, Julie y Sarah también se decidieron venir con nosotros ¿qué haremos? y ¿cuándo nos vamos?-
Eol suspiró y volteó a ver a Kaya, luego dijo: 
-Nos vamos hoy por la tarde, dile a tus queridas compañeras.-
Kaya asintió con la cabeza y se encaminó a la cabaña a decirle a las otras chicas las noticias. Al escuchar esto Sarah solo comentó:
-¿Hoy? ¿No es eso muy temprano?-
-No.- le contestó Kaya fríamente.
Maya se rió y luego se acercó a Kaya, le sonrío a la chica y se quedó pensando. 
Maya sabía que ella controlaba las acciones que hacía en esa realidad, al igual que controlaba sus acciones en la realidad "normal", pero si Kaya si era Lise ¿quién controlaría sus acciones? Su parte normal o la parte "Kaya".
Sarah estaba recargada en la puerta, empacando sus cosas, cuando Eol entró a la cabaña algo alarmado luego les dijo en un tono preocupado:
-Espero que ya todas hayan empacado sus cosas, porque nos tenemos que ir ya.-
Julie lo miró de mala gana y dijo groseramente:
-Para que nos tenemos que ir ya, no hemos terminado de empacar.-
Eol le vio de pies a cabeza muy enojado y le dijo algo harto:
-Tu quédate si quieres que las sombras te vuelvan uno de ellos, yo no tengo problemas con ello.-
Julie apretó los puños con furia, pero se contuvo, luego metió todas sus cosas en un saco para viajar y se colgó su báculo por el hombro.
Sarah metió sus cosas en una práctica bolsa de viaje y, al igual que Julie, se colgó su báculo por el hombro.
Maya, la cual ya tenía todo empacado, solo se colgó su báculo, al igual que las otras dos lo acababan de hacer.
Kaya era la que traía más cosas consigo, traía su arco y las flechas, su báculo nuevo, su bolsa de viaje y la bolsa en la cual estaban sus raciones de comida, la cual Julie y Sarah le habían hecho cargar.
Eol no traía su báculo, pero traía una espada especial, no le gustaba hablar de los poderes y cualidades de esta, pero lo único que sabía Kaya, es que tenía muchas.
Salieron de la cabaña lo más rápido posible, caminaron lo más rápido posible hasta que Eol se hartó y le gritó a las chicas:
-¡Corran! No sean flojas.-
Las cuatro le hicieron caso y corrieron, Julie, con sus habilidades demoniacas, logró sentir a las sombras  y jaló a sus acompañantes por un árbol hueco, al estar adentro de éste, notaron que estaban en un túnel.
Sarah fue la primera en pararse del frío piso, para luego preguntarle a Julie:
-¿Qué pasó? ¿Dónde estamos?-
Julie observó el lugar algo confundida, se paró y pasó su mano por la polvorienta pared, luego respondió:
-No se que pasó, pero creo que sé a donde lleva este pasadizo, creo que lleva a Ÿmon.-
Al escuchar la palabra 'Ÿmon', Eol empalideció y dijo:
-Espero que nos lleva a Ÿmon de manera segura, porque sino encontraré una manera de salir de aquí.-
Julie asintió con la cabeza y sacó su báculo de su estuche, luego lo pasó por la pared, en ese momento aparecieron unas luces, las cuales nadie se esperaba.
Kaya sonrió y le dijo a se hermano mayor:
-Vamos a estar bien.-
Eol asintió con la cabeza y siguieron caminando, al ver que iban a ser unos días de camino decidieron que iban a acampar en ese mismo túnel, ahí iban a comer y ahí iban a pasar el tiempo.
Después de dos días de camino, encontraron una puerta, era una puerta grande y blanca, estaba adornada con preciosos ramos y en letra elegante decía:
Amigo eres, amigo serás, sino lo fueras, este pasadizo nunca lo encontrarás.
Kaya miró las palabras y supo que no estaba bien dicho, pero lo había hecho alguien así, de eso estaba por alguna razón, completamente segura.
Todos se callaron un momento y escucharon, de la puerta salían voces.
Eol empujó la puerta pero no se abría, de pronto, Maya sacó su báculo rápidamente y le pegó duro a la puerta con la parte posterior de éste, en ese instante la puerta se abrió y lo único que sintieron, fue la sensación de como caían... 
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Uy, este es el capítulo más corto que he hecho, pero, bah, luego hago capítulos más largos.

Mapa de Idêrtath

 Idêrtath
El nombre es "Idêrtath" que en lengua antigua significa simplemente vida, lo cual muchos no saben, la mayoría de los habitantes de Idêrtath ni saben el nombre de ese lugar.
Se llama vida ya que pocas personas lo saben, Idêrtath es un mundo con vida, con un "gemelo" maligno llamado Olung que es donde habitan las sombras y él.

Todo empieza en el norte con Tarbên, la única ciudad que tiene prácticamente todo, muchas de las múltiples especies que viven en Idêrtath, al igual que muchas de las mejores escuelas de ahí.
Un poco al este de Tarbên está El Bosque de Lîladem, un bosque encantado, lleno de cosas que la gente no espera encontrar ahí. El Bosque de Lîladem es también considerado parte de 

Al sur de El Bosque de Lîladem está Daniala, en lengua antigua de sirena "Nuestro lago" es un gran lago lleno de sirenas, éstas se ven rápidamente, pero al igual que muchas partes de Idêrtath, está dividida en tres partes, está la parte de las sirenas puras, las amables que les gusta ayudar, está la parte de las sirenas obscuras, más no malignas y la de las sirenas del mal, mucho más bellas que las sirenas puras, también mucho más letales...

Al ir un poco al oeste está el Desierto de Piedra, en el cual todos, absolutamente todos, enloquecen. Es un desierto de tierra completamente plana y seca, ese es el único lugar en Idêrtath que no hay noche, fue una maldición puesta por....


Agrin está a la frontera de Olung, en idioma de los agrinianos, Agrin significa, tierra de salvación, ya que muchos de los que Olung se lleva a su lado, Agrin los salva.


Niamal, una tierra pacífica, muy, muy cerca del mar, más bien, en el mar. Niamal es conocida por su pureza y todos los secretos que esconde, ya que estos no son conocidos, muchas personas va a Niamal a descubrir esos secretos, pero nadie lo ha logrado.


Al norte de Niamal se encuentra Ÿmon, la capital de Idêrtath, donde todo, absolutamente todo se encuentra. Ÿmon es una ciudad grande, la cual es gobernada por tres autoridades máximas, que son, un dios, un extranjero y un monarca, el cual tiene menor autoridad.


Al este de Ÿmon se encuentra Ålmer, la ciudad que fue abandonada por una invasión de sombras.
Ålmer era la ciudad más poblada hace 1000 años, pero fue abandonada por una invasión gigante de sombras, que pegó demasiado duro para esa pequeña ciudad.


Al noreste se encuentran las montañas de Rentål, se dice que en esas mismas montañas se encuentra una civilización perdida, aunque nadie se atreve ir a ellas para comprobarlo, ya que quien entra a esas montañas, nunca sale...

miércoles, 15 de febrero de 2012

Capítulo tres

Explicaciones demasiado cortas

Lise se removía incomoda en su cama, desde el día anterior no había parado de pensar en las explicaciones de Maya, que le diría y esa clase de cosas. Se paró con el pelo muy despeinado y hecho un gran nudo, tomó el cepillo y empezó a pasárselo por el despeinado cabello castaño. 
Se dio una ducha rápida, ya que se le estaba haciendo tarde, luego salió a la calle con un sandwich improvisado para que no se quedara sin desayunar. El estuche de su flauta le colgaba del hombro y del otro hombro le colgaba su mochila. Caminó pensando en que haría ese día, cuando de pronto, escuchó a Julie, Sarah y Maya hablar, escuchó la voz de Julie claramente:
-Okay, acabo de entender algo, yo soy Julie, Maya es Maya, Sarah es Sarah, eso ya lo sabíamos, pero ¿quién rayos es Kaya? ¿creen que esté aquí, en este mundo? o solo es alguien de esa realidad.-
Luego escuchó la voz de Maya:
-¿No creen que podría ser Lise?-
-Bah.- se hizo escuchar Sarah -Esa niña ni tiene imaginación ¿cómo podría entrar ahí? aparte, Kaya tiene los ojos verdes, Lise los tiene cafés.-
Maya le respondió algo molesta:
-Claro que Lise tiene imaginación, si podría entrar, yo la he visto, nunca lo has notado ¿verdad Sarah? Lise tiene cerca de la pupila un poco de verde y Kaya un poco  de café, por eso se me hace lógico que talvez las dos tengan algo que ver y aparte, se parecen mucho de cara, los ojos son de diferente color, si, pero la cara es muy parecida.-
Con ese argumento Sarah se quedó muda, se escuchó el suspiro de Julie, y luego las tres chicas irse caminando por un lugar el cual Lise no conocía, por lo tanto no quiso acercarse a él.
Al llegar a la escuela guardó sus cosas en su casillero, al cerrarlo, vio a su mejor amiga Lucy, con los ojos fijos en ella, con una sonrisa de oreja a oreja.
-¡Hola Lise!- la saludó
Lise le respondió el saludo con poco entusiasmo, Lucy, al notar eso clavó sus ojos en ella y dijo:
-Lise, si no me dices que te pasa, lo averiguaré y te lo sacaré, luego te voy a consolar.-
Lise suspiró, y le sonrió a Lucy, estar con ella le bajaba mucho la autoestima. Lucy era muy bonita, su pelo era largo, negro y le llegaba hasta la cintura, sus ojos eran color miel, generalmente se sabía vestir, era más siempre se veía bien, y aún así la molestaban por su pelo largo.
Lucy le devolvió la sonrisa a Lise y le dijo:
-Entonces supondré que no te pasó nada, absolutamente nada ¿está bien?-
Lise asintió con la cabeza y caminó por los pasillos con Lucy hasta llegar al salón indicado, al entrar solo habían dos mesas libres, una era junto a una nueva que a Lise le agradaba llamada Rachel (la cual a Lucy no le caía muy bien) y la otra era en la parte de hasta atrás junto a una chica algo callada llamada Hannah. Lucy se fue a sentar junto a Hannah, mientras Lise se iba junto a Rachel.
La chica le sonrió a Lise, ésta le respondió la sonrisa y se sentó junto a ella, Sarah ya estaba en el salón junto a otra chica mayor que todos los del salón llamada Karen, de ojos obscuros y chicos de complexión robusta (para no decir gorda) y de pelo tieso y claro.
Sarah le sonrió de lado y Lise le respondió con una sonrisa algo fingida. Rachel volteó a ver a Lise a los ojos y le sonrió, luego dijo:
-Se que apenas nos conocemos, pero si nos ponen a hacer un trabajo en pareja, ya que no conozco a nadie más, ¿te gustaría hacerlo conmigo?-
Lise le sonrió y le dijo a la chica:
-Claro.-
Rachel sonrió tranquilizada y dejó su negro cabello caer por su espalda, el cabello de Rachel no era tan largo como el de Lucy, pero era mucho más largo que el de Lise. en ese momento Lise notó algo peculiar en los ojos de Rachel, eran algo azules, pero algo intrigó más a Lise, tenían un brillo lila, lo que le daba una apariencia interesante y peculiar.
Rachel le sonrió a Lise, la que le devolvió la sonrisa nuevamente, en ese momento la maestra Ferguson entró al aula y se puso a gritar enojada.
Les asignó un trabajo que escribió en la pizarra y luego se sentó, Lise escuchó una risita, pero no le hizo caso y se puso a hacer el trabajo.
La risa se volvió cada vez más fuerte, hasta que Lise se volteó a ver quien reía, era Lucy que se estaba riendo de algo que Lise no comprendía, Lucy señaló el cabello de la maestra silenciosamente solamente para que Lise lo viera. Lise examinó el cabello de la maestra y encontró por lo que Lucy se reía, la maestra tenía en su cabeza una gran mosca, Lise suprimió un risa y siguió con el trabajo hasta que la maestra gritó:
-¡Lucy Beckett! ¿De qué te ríes?-
Lucy levantó su cara, la cual estaba cubierta de una cortina de cabello, desde la cortina de pelo se podía ver que sus ojos estaban lagrimeando de tanto que se estaba conteniendo la risa.
La maestra la vio con cara severa y luego continuó la clase

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Lise salió de la escuela disparada y fue a la plaza donde se iba a encontrar con Maya, ahí Maya estaba sentada tranquilamente con algo que sorprendió mucho a Lise, al parecer no había nadie cerca de ella, nadie que fuera normal podría ver lo que estaba junto a Maya, pero voy a aclarar algo Lise, ni Maya, n Julie, ni Sarah, son personas normales, ni se acercan al nivel de normalidad común. El punto es que había algo ¿flotando? si flotando junto a Maya, desde la distancia solo parecían dos esferas, pero cuando Lise se acercó lo vio más claro, eran dos ojos, pero ¿qué hacían dos ojos flotando junto a la cabeza d Maya? Eso no lo pudo explicar Lise, así que trató de ignorarlo, pronto desaparecieron los plateados ojos.
Lise se sentó junto a Maya y la vio con interés, Maya se percató de la mirada de Lise, la volteó a ver y dijo tranquilamente:
-Hola Lise, supongo que viniste por explicaciones, pero antes de que yo te pueda explicar algo me tienes que responder un par de preguntas.-
Lise no lo dudó y asintió con la cabeza, luego le dijo a su amiga:
-Pregúntame lo que quieras.-
Maya se quedó un momento pensativa para luego decir:
-¿Qué es lo que sueñas?-
Lise se quedó un momento pensativa y luego contestó:
-No le veo lo interesante pero si lo quieres saber, está bien, últimamente he estado soñando con sombras, un bosque lleno de sombras y espectros que me siguen y me atacan, pero o se que le ves de importante a eso.-
Maya sonrió debilmente y luego preguntó:
-¿Crees que Julie juegue con tu mente?-
Lise retorció la boca y respondió:
-No lo sé, yo no lo creo, porque no ve como juega con mi mente, se más especifica.-
Maya frunció el ceño y repitió, como si fuese obvio:
-Jugar con tu mente, me refiero a que utiliza tu mente como un artefacto y la usa contra ti y contra los que no soporta o le caen mal.-
Lise frunció el ceño y recordó los momentos en los que Julie la miraba a los ojos, sentía como si la quemaran por dentro y luego que la trataran de congelar.
-¿Son sus ojos los que causan eso verdad? todo viene de sus ojos.- afirmó Lise
Maya asintió con la cabeza y le sonrió a Lise luego le comenzó a explicar:
-Hace mucho tiempo, las personas empezaron a notar cambios en si mismas, siempre algo les pasaba, por ejemplo, alguien se echaba de un acantilado por el deseo de no vivir más, a media caída se arrepentían y luego, en vez de estrellarse, caían con la delicadeza de una hoja. Cada quien tiene algo que los hace especiales, Julie tortura tu mente, yo no se que hago aquí, pero en otros lugares, hago cosas más interesantes, Sarah tiene el poder de poder hacer a la gente sentirse mejor, tu, no lo se, por eso estás aquí, porque puedes ver la magia, no todos pueden, pero vi que tu te fijaste en los ojos de Shui.- 
Lise no entendió que o quien era Shui, solo asintió con la cabeza y dejó a Maya proseguir:
-Julie juega contigo, no dejes que lo haga y todo saldrá bien.-
Lise le sonrió a su amiga y asintió, le creía, aunque una parte de su mente no le dejara lo hacía.
-Nos vemos mañana aquí, trae tu bici, que nos vamos a ir a otro lugar.-
Lise asintió y se fue a su casa más tranquila.

lunes, 13 de febrero de 2012

Capítulo dos

Encuentro inesperado


Kaya salió de la cabaña, ya no soportaba a Sarah que todo el tiempo se quedaba hablando de un chico que nunca más volvería a ver, o mínimo eso pensaba, o de Julie que siempre se hacía pasar por el ser más poderoso del universo y de Maya riéndose de ellas, sin parar de hablar. Se acomodó el arco, luego acomodó el estuche de su báculo detrás de su espalda, el báculo aún no estaba ahí, sólo Maya le había dado el estuche, y le había dicho: "Kaya, llévate esto y trata de hacer un buen báculo, sólo pídele primero permiso al árbol si puedes hacer un báculo de su madera, si no puedes, pídele ayuda a Sarah." Sarah, al escuchar eso dijo que no, ya que ella estaba ocupada. En ese momento Kaya no pudo evitar pensar "Ocupada quejándote...". Sonrió a tal pensamiento, esa tarde iba a tratar de hacer un báculo y esperaba también encontrar algo más interesante que hacer, probablemente no lo haría, pero, eso que importaba, iba a tratar de hablar con un árbol para que suelte suficiente madera para hacer un báculo.
Caminó hasta encontrarse con un árbol con ¿cara afable? ¿era esa la palabra? Kaya se encogió de hombros y le pidió al árbol madera, el cual solo respondió con tirarle una rama ancha en la cabeza. Kaya se la sobó y vio la rama, era demasiado pequeña, era buena para pegarle a alguien y lastimarlo, pero no como para hacer un gran báculo de poder y ataque, no, eso no lo logaría hacer.
Se sentó junto al árbol y le dijo:
-¿Me das un poco de madera por favor para poder hacer mi báculo?-
Sintió la respuesta del árbol, un claro "no", Kaya suspiró y en ese momento el árbol dejó caer otra rama gruesa y un poco más larga que la anterior, poco después escuchó una voz antigua y de alguna manera algo quebrada en su cabeza:
"No te daré madera hasta que sepas usar un palo, para eso, aprenderás a usar un báculo. Yo lo sabré, porque yo siempre te veré, con que entrenes aquí."
"¿Por qué son las plantas groseras?" se preguntó, ya había tenido la experiencia con una flor vanidosa y con un poco de hierba celosa. En ese momento, el árbol dejó caer otra gorda rama, Kaya refunfuñó para sus adentros, tomó la rama más larga y luego se adentró al bosque a buscar a un árbol más amable. Caminó por el bosque tratando de no toparse con alguien o algo que preferiría evitar. Terminó por tropezarse con una raíz y cayó de narices a los pies de alguien. Levantó la mirada, tomó el arco, le metió una flecha rapidamente y se la apuntó a la persona, al mismo tiempo levantándose del piso.
Vio a la persona a los ojos con algo de inseguridad, luego bajó el arco y abrazó al chico que tenía enfrente.
El chico le respondió el abrazo y dijo:
-Kaya, hermanita ¿dónde has estado? te he buscado por todo Tarbên, pensé encontrarte ahí, mucha gente me dijo que ahí estabas con tus amigas.-
Kaya le sonrió tiernamente y le respondió:
-Tarbên lo abandonamos hace como medio año, después de Tarbên fuimos a Agrin, pero ahí nos quedamos poco, después de eso nos encaminamos al mar y ahí llegamos a Niamal, ahí es donde nos quedamos más, al final llegamos aquí, a El Bosque de las Sombras, y aquí estamos.-
Sonrió a su hermano, pero su hermano no respondió la sonrisa, solo le dijo:
-¿Por qué has estado de peregrina? Pensé que ibas a la escuela, tenías una casa y una vida linda en Tarbên, mínimo tengo que agradecer que no has ido a Ÿmon, la capital está en desastre, les recomiendo quedarse por ahora aquí, tienen que regresar en cierto punto a Tarbên.-
Kaya frunció el ceño, habían pensado en ir a Ÿmon, pero Julie se había enfermado, era algo bueno que no hayan ido, no sabían la situación de Ÿmon presente, pero supuso que era mala, ya que su hermano no se preocupaba por la política de ese mundo mucho.
-Pensamos en ir a la capital, y por lo de peregrinos, no es nada importante, solo, vacaciones....- mintió Kaya, sabía que la razón era porque a su escuela la habían atacado varias veces las sombras, y Maya, como la mayor, tomó responsabilidad y decidió irse de viaje con Sarah, Julie y Kaya, aunque ésta última al principio se había negado por su hermano y sus amigos, pero al final decidió ir con ellas. 
El chico la miró a los ojos, tenían los mismos ojos y se parecían mucho pero había algo en ella diferente, sabía que Kaya le acababa de decir una mentira, una despiadada mentira, la cual lo hacía enojar, con tono más severo y duro dijo:
-Ahora dime lo que pasó de verdad, hermanita, tu sabes que no me gusta que me mientas.-
Kaya arrugó la nariz y dijo con tono frío:
-No se de que hablas, no te mentí, te dije la verdad, aparte, prefiero que me digas Kaya.-
-No me digas hermano, dime por mi nombre.- le respondió con tono enojado
Kaya suspiró, no le gustaba el nombre de su hermano, le había puesto un sobrenombre, se sentó en la raíz con la que había tropezado y miró a su hermano con un suspiro:
-Está bien, Eol.-
Eol sonrió y dijo con voz socarrona:
-Por mi nombre completo.-
Kaya le dedicó una mirada asesina y dijo:
-No, pienso en llamarte Eolne, prefiero Eol.-
Él asintió y le sonrió a su hermana menor, hace tanto tiempo que no la veía, y encontrarla en El Bosque de las Sombras, era lo último que esperaba, solo esperaba que su hermana no preguntara porque el estaba ahí, en ese mismo momento una voz los interrumpió, Eol se volteó y vio a Sarah viéndolos en afán de burla, luego de eso, la pelirroja habló:
-¿Qué haces Kaya? ¿qué el árbol no te quiso dar madera? ¿qué hace tu hermano por aquí?-
Kaya apretó los puños y antes de que pudiera responder, Eol se adelantó:
-¿Qué con el árbol y la madera?- el chico negó suavemente con la cabeza y luego continuó:
-Yo también me alegro de verte Sarah.-
Sarah vio a Eol con una mirada que en vez de intimidarlo le hizo reír, luego respondió:
-¿No te ha dicho Kaya la razón por la que está aquí? Trata de hacer un báculo pero, al parecer, ningún árbol le quiere dar madera.-
Kaya subió las cejas y luego dijo:
-No lo he pedido, aparte, si me dieron ramas, el árbol me dijo que tenía que aprender aprender a usar un palo para usar un báculo, y por favor, se respetuosa con mi hermano.-
Sarah no se imaginó eso, no se lo esperaba de Kaya, solo sonrió y luego dijo:
-Bueno, mejor los dejo para tener su momento en familia.-
Eol le sonrió a Sarah y esperó a que se fuera, cuando esta se fue, Kaya sonrió satisfecha, luego se volteo a ver a su hermano y dijo:
-Creo que quiero regresar a Tarbên.-
El chico miró a su hermana y dijo con voz tranquila y serena le habló:
-¿Entonces quieres hacer un báculo de poder? Porque si quieres te ayudo a pedirle al árbol sin que te trate de matar.-
Kaya suspiró y asintió con la cabeza.
-Antes de que vayas a Tarbên, necesitarás un arma más que tu arco, y ¿qué mejor que un báculo?-
Kaya asintió con la cabeza y le enseñó el punto en el que el árbol le había hablado.
-Kaya, te voy a ayudar a aprender a usar un palo, y si nos da tiempo le esconderemos armas a tu báculo.- 
La chica asintió con la cabeza y vio a su hermano sonreírle de oreja a oreja.
Empezaron a luchar, Eol le llevaba mucha más ventaja a Kaya, pero era divertido para los dos.
Kaya lanzó una estocada que Eol paró con más dificultad, a eso el árbol pareció sonreír, dejó caer algo de su madera y le dijo mentalmente a Kaya:
"Muy bien joven Kaya, espero que uses bien tu báculo."
Kaya se sorprendió la manera en la que el árbol le acababa de hablar, le sonrió a su hermano y luego dijo:
-¿Tienes donde quedarte? Está anocheciendo y preferiría que te vinieras a la cabaña a pasar la noche conmigo y con mis amigas, te llevas bien con Maya ¿no?-
Su hermano asintió con la cabeza y le respondió:
-Está bien, pero no me quedo si tus amigas me sienten como un estorbo... lo cual estoy seguro que lo harán.-
Kaya frunció el ceño y jaló a du hermano del brazo, guiándolo a la cabaña, mientras Eol cargaba el pedazo de madera.
Al llegar a la cabaña, Maya los recibió con una sonrisa de oreja a oreja y dijo:
-¡Eol! Que bueno que hayas venido, no te esperaba.- la chica vio el cielo nocturno y continuó:
-Entra, quédate en la cabaña, Sarah nos dijo que estabas por aquí, no creo que a Julie y a Sarah les moleste que te quedes, no tenemos más camas, pero tenemos un saco de dormir, espero que no te moleste dormir en el suelo, es más, creo que tenemos un colchón, si quieres...-
Maya notó de repente que había acabado de hablar sin ninguna pausa, se apenó un poco, luego Eol respondió:
-Está bien, no te preocupes, no pienso en quedarme más de una noche.-
-¡Pero lo harás!- dijo Maya risueña -te quedarás lo cuanto quiera.-
Eol le sonrió y dijo:
-Pues si tanto insistes...-
Maya sonrió satisfecha, conjuró un colchón y sacó de una repisa un saco de dormir, se lo enseñó a Eol, el cual sonrió satisfecho con su hermana y su amiga.
Kaya se fue a dormir rápidamente, pero Eol se quedó conversando con Maya hasta tarde, después de mucho tiempo, los dos se durmieron.

domingo, 12 de febrero de 2012

Capítulo uno


Misterios cada día más misteriosos

-¡Dáme mi boquilla!- le chilló Lise con tono enojado y divertido a Maya, la cual respondió en un tono burlón:
-No.- y le sacó la lengua corriendo con la boquilla de la flauta traversa de Lise por el pequeño salón, mientras la maestra las veía, divertida. Lise suspiró y saltó mientras tanto Maya saltaba para alejar la boquilla lo más posible de Lise. Ésta terminó por hartarse y le arrancó la boquilla de la mano mientras Maya se distraía viendo que Julie y Sarah acababan de entrar al salón, cada una con su instrumento a la mano. Lise tomó el pequeño estuche de su instrumento y guardó su flauta completamente antes de que Maya pudiera hacer algo más. Maya la volteó a ver y le gruñó suavemente al ver que Lise había logrado guardar su boquilla antes que Maya se la lograra quitar nuevamente. Julie tosió levemente para decirle luego a Maya:
-Creo que ya te deberías venir.- Lise la volteó a ver un poco confundida y luego vio a Maya.
-Maya se viene hoy conmigo.-  dijo Lise timidamente, luego volteó a ver a Sarah quien la miró con una mirada asesina:
-No Lise, hoy toca que Maya se venga con nosotras.-
Lise suspiró y asintió con la cabeza, ellas siempre se quedaban con Maya, Lise ya no estaba mucho con su amiga gracias a ello. Tomó su estuche y se encaminó a su casillero. De ahí sacó un mochila donde metió los deberes de esa tarde y su carpeta de música. Se colgó la mochila en el hombro y caminó rumbo a su casa, donde encontró que su gata, Minusch, ya la esperaba ahí. La saludó tranquilamente y luego se dejó caer en el sillón, suspiró. Últimamente Maya se juntaba mucho, más bien demasiado con Julie y con Sarah, tenían un secreto que no le querían decir a Lise, se notaba a kilómetros. Ella lo iba a investigar, no le importaba, llevaba cinco años con Julie y Sarah y dos con Maya. ¿Qué tenía su secreto que no le querían contar a Lise? ¿era algo tan malo para que lo hablaran en un lugar el cual Lise ni siquiera sabía donde estaba? No lo podía ser, no lo era, era simplemente algo que no le querían contar a Lise. Suspiró nuevamente y se fue a su cuarto, se sentó en el escritorio y trató de hacer la tarea, no lo lograba, no se podía ya concentrar. Con un suspiro trató de continuar sin distracciones hasta que entró su hermano al cuarto, vio su tarea y se empezó a carcajear, Lise lo vio con una cara seria y el le respondió reprimiendo una risa.
-¡Lise! ¿De verdad crees que eso esta bien?- dijo refiriéndose a la tarea de Lise, luego con una risa salió del cuarto de su hermana menor. Lise volteó a ver su tarea y se rio al verla, todo estaba mal. Lo corrigió con la mente más despejada que antes y siguió con sus deberes.
Después de terminar decidió hacer algo que pensó que nunca se atrevería a hacer, la casa de Maya quedaba bastante cerca a la de Lise, lo que ésta decidió hacer, era que por fin le dijeran lo que no le querían contar. Lise tomó su bicicleta y se encaminó a la casa de Maya.


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Maya se fue con Julie y Sarah a su casa, primero pasaron por la casa de Julie, luego por la de Sarah y al final Maya pasó sola por la suya, hizo la tarea con algo de ayuda, aunque nadie de sus familiares estuviera en su casa. Cuando se sentó a ver  algo de televisión, notó algo que la impresionó, Lise estaba afuera tocando la puerta. Maya se paró con una gran sonrisa, preparando la excusa que le iba a dar para que Lise se fuera, ya que estaba segura de saber que le iba a preguntar. Maya abrió la puerta y saludó a Lise, Lise fue más rápida, antes de que Maya le pudiera dar alguna excusa, Lise entró y le dijo:
-¿Qué está pasando?-
Maya no respondió y nada más sonrió con algo de disimulación. Luego suspiró y dijo:
-¿Qué dirías si te digo que Julie juega con tu mente?-
Lise se quedó pensativa, iba a responder que pensaría que esta loca, pero un impulso lo evitó, ese mismo impulso era algo que Lise no sabía que era, pero ese mismo impulso le... ¿habló? si, le habló, era la voz de Lise, solo que más fría y dura, pero al mismo tiempo más soñadora, lo único que dijo esa misteriosa voz fue:
"Ten cuidado Lissss, Julie juega con no solo tu mente..."
Lo que Lise terminó por decir fue:
-Yo diría que, que, pues que la loca de Julie no solo juega con mi mente.- 
Maya no pareció impresionada por la repuesta de Lise, es más, le sonrió y le dijo:
-Si, entonces empecemos por una pregunta, tu responderás.-
Lise se quedó sorprendida y a la vez enojada ¿por qué tenía ella que responder? era Maya la que la traía toda loca e inquieta, su otra parte, la parte soñadora habló esta vez por ella:
-Claro, responderé cualquier pregunta.- 
Maya sonrió y le dijo algo que sus dos partes supieron contestar, solo que no con los mismos acuerdos:
-¿Crees que Julie te lea?-
-¡SI! digo... ¡NO! digo... No sé...- respondió contradiciéndose cada vez más.
Maya sonrió y le dijo misteriosamente:
-Nos vemos mañana en la plaza después de la escuela, prometo que Julie y Sarah no estarán ahí.-
Lise asintió con la cabeza y se fue a su casa más tranquila, sabiendo que Maya le iba a explicar, quisiera o no.